Mostrando entradas con la etiqueta escuela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escuela. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de abril de 2012

Movilización y reclamo de los alumnos de la EMAD

Un grupo de alumnos de la EMAD (Escuela Metropolitana de Arte Dramático) se manifestaron con una movilización, y reparto de volantes explicando los motivos de sus reclamos a la administración PRO del Ingeniero Mauricio Macri, el slogan de los estudiantes era "velemos a la cultura" que el actual Gobierno Porteño, está matando.

Reproducimos el comunicado.

La EMAD (Escuela Metropolitana de Arte Dramático), dependiente de la Dirección General de Enseñanza Artística del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires (DGEArt), se encuentra en ESTADO DE EMERGENCIA debido a la crisis edilicia que atraviesa la institución.

Dentro de este marco se nos presenta un conflicto puntual:la carrera de escenografía (creada en el 2010) no puede comenzar sus clases por falta de espacio.

Esta problemática pone en evidencia la falta de previsión por parte del GCBA, que al crear carreras no contempló las necesidades edilicias y presupuestarias y que, a pesar de los sucesivos reclamos han sido elevados a las autoridades, y de haber advertido las consecuencias de dichos incumplimientos, no nos brindó una respuesta satisfactoria.

Frente a esta situación, los estudiantes hemos decidido permanecer en estado de ASAMBLEA PERMANENTE, no iniciando las clases regulares desde el día 26 de marzo, hasta no obtener una SOLUCIÓN al conflicto.

Exigimos a Marcelo Birman, Hernán Lombardi y Mauricio Macri una SOLUCIÓN INMEDIATA Y DEFINITIVA que responda a la totalidad de los problemas en los que se ve afectada nuestra escuela.
Convocamos a toda la comunidad a solidarizarse y adherirse a nuestra causa.

POR LA LUCHA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y LA CULTURA, EN DEFENSA DE NUESTROS DERECHOS COMO ESTUDIANTES Y CIUDADANOS.




Por Marcelo Ricardo Hawrylciw
www.elsindical.com.ar

domingo, 27 de abril de 2008

La veleta que le dió el nombre a un barrio


Voy a contarles sobre la veleta que le dio el nombre a un barrio, a nuestro barrio, donde está nuestra escuela, el barrio de Caballito.

En el año 1921, Nicolás Vila compró la manzana ubicada en las calles Polvorín y Camino Real (hoy Emilio Mitre y Rivadavia), luego de adquirir una vieja ballenera llamada "La Alameda" de un tal Galeano, la desarmó utilizando los tablones. Rodeo su casa y construyó un palenque donde colocó el palo de la embarcación, el celebré “Caballito” de latón, que había adquirido en una herrería de un tal Monteagudo.

Entonces quedó instalada una pulpería que después de muchos años se la conoció como la pulpería del Caballito. Ubicada en la esquina sud oeste, de la esquina de Rivadavia y Emilio Mitre.

Entre en 1828 o 1829 una turba de soldados de Lavalle, intenta entrar a su casa, él se defiende y muere asesinado.

Luego de su muerte atendió su hijo Isidoro. En el año 1832 se remató la propiedad y la pulpería fue comprada por Domingo Gallino, que se la vende a Luis Naón, éste traslado la veleta del caballito, a otra pulpería que tenía instalada en la esquina nord este de Rivadavia y Cucha Cucha.

Este había donado una manzana de la quinta para instalar la estación Caballito. Al morír Luis Naón continúo con el negocio su hijo Carlos, que era Juez de Paz, hasta su muerte ocurrida en 1861.

Luego la quinta de los Naón se loteo, comprándolo un tal Henry James Ropes, norteamericano, más tarde muere de viruela y sus hijos venden la propiedad que fue demolida.

En la esquina Sud Este, de Rivadavia y Emilio Mitre se instalado otra pulpería, atendida por Manuel Domato y Celestino Montarce, quienes rescataron de la demolición la veleta y la emplazaron en lo alto de su negocio.

En 1925, a pedido de Enrique Udaondo, la veleta fue donada y pasó a enriquecer las colecciones del Museo de Luján.

Hoy existe una réplica de la misma, en la plazoleta “Primera Junta” realizada por el escultor y vecino del barrio Luis Perlotti.

Esta es la historia que a mí me contaron sobre lo que dio nombre al barrio de Caballito.
A mi me gustaría que me contarán la historia de sus barrios.

Trabajo enviado por la alumna
Eliana Rodríguez del 5º grado del IEM

Una página negra en la historia del periodismo argentino


Padula Perkins resulta víctima de una gran injusticia, no solo en lo material sino en el daño moral. Dañado en sus ilusiones, frustrado en la recepción de un premio que obtuvo y no hace sino morir en la desidia y la evasión de responsabilidades, el periodista Padula Perkins es escupido en la cara por sus colegas de la Escuela de Periodismo Circulo de la Prensa que no intentaron jamás conciliar posiciones en pacto de caballeros, dentro del marco de la ética profesional.
La Escuela de Periodismo Círculo de la Prensa estafó y humillo la dignidad de un colega. Una página negra en la historia del periodismo argentino. En su sitio en Internet (Institucional – Historia- Reseña de un siglo), www.escueladeperiodismo.edu.ar, la Escuela de Periodismo “Círculo de la Prensa” de la calle Perú 358 se regodeaba, a mediados de 2005, en asumir como propios el nombre y la historia de la entidad homónima creada en 1896, en la que participaron personalidades de la talla de Bartolomé Mitre, Leandro N. Alem, Francisco Rizzuto o Joaquín V. González, entre otros.
Como tal se ofrece aun hoy a los futuros estudiantes como Círculo de la Prensa, es decir, como esa institución centenaria, con toda su tradición, fama y trayectoria. Sin embargo en otros lugares la Escuela de Periodismo “Circulo de la Prensa” reniega de tal condición asegurando que nada tiene que ver con la entidad homónima y que se trata del denominado “Instituto de comunicación, educación e investigación”, creado recién en los años ´90 (en tal caso entonces con escasa experiencia y trayectoria) y con funcionamiento autorizado en el mismo edificio que ocupara el Círculo, por cesión del gobierno de la ciudad autónoma de Buenos Aires al efecto. Se trataría, a primera vista, de un claro caso de publicidad engañosa y de usufructo de una denominación o marca que le es ajena, actitud por lo tanto alejada de la ética. Pero eso no es todo, porque son lo que niegan ser.
La clara intencionalidad desleal se percibe a través del caso particular del periodista profesional Jorge Eduardo Padula Perkins. Participó en 1991 en el concurso organizado por esa Escuela de Periodismo en conmemoración del Centenario del Círculo de la Prensa, y ganó el Primer Premio del certamen abierto a periodistas de habla hispana sobre “El periodismo en el descubrimiento y la colonización de América” con el trabajo titulado “Ulrico Schmidel. Un periodista sin periódico”, por lo que se hizo acreedor al premio consistente en dos mil dólares y diploma. Ello le fue oportunamente reconocido por nota del 28 de enero de 1993 con la firma del entonces Representante Legal de la Escuela de Periodismo Círculo de la Prensa, Gregorio Ramírez.
Precisamente este nombre demostraría, de manera más que obvia la maniobra elusiva entre personas que formaban parte de una misma organización. En ocasión del pretendido traspaso de la escuela se verifica que por la Mutual Círculo de la Prensa firma el documento su Presidente Pascual Albanese, mientras que por el “nuevo” Instituto lo hace Gregorio Ramón Ramírez, la misma persona que como Representante Legal de la Escuela de Periodismo Círculo de la Prensa y en nota con membrete de esa entidad reconocía expresamente adeudar el premio a Padula Perkins. Sin embargo, y a pesar de los reiterados reclamos, inclusive de carácter público mediante cartas de lectores (LA PRENSA 30 de octubre de 1995, LA NACION 15 de noviembre de 1995, EL CRONISTA 21 de noviembre de 1995), nunca recibió el premio en cuestión. En la actualidad, la La Escuela de Periodismo “Círculo de la Prensa” se anuncia y presenta como tal y, sin embargo, niega esa identidad y pretende no ser Círculo de la Prensa ante el reclamo que Padula Perkins hace del premio, eludiendo de ese modo burdo y procaz su responsabilidad y el accionar mismo de la justicia sugiriendo no tener relación alguna con la entidad madre. Esta estafa moral de la que ha sido objeto el citado periodista por parte de la Escuela Circulo de la Prensa resulta brutalmente opuesta a su pretendida apropiación de la historia de la entidad a la que en el caso de Padula Perkins niega mientras que publicitariamente promueve.
Al respecto Padula Perkins accionó judicialmente, según demanda tramitada ante la Justicia Nacional en lo Civil, Juzgado N° 45, a cargo del juez Rodolfo Victoriano Arata, Secretaría Sorini, que bajo el número de expediente 112.704/1999 ha dictado sentencia favorable al reclamante, con fecha 6 de febrero de 2001. Con posterioridad a la sentencia y con la clara intención de evadir su responsabilidad legal, la Escuela de Periodismo Círculo de la Prensa es transferida (27 de septiembre de 2001, por Disposición N° 768 de la Dirección General de Educación de Gestión Privada del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) a la denominada cooperativa de trabajo “instituto de comunicación, educación e investigación” limitada, bajo cuya conducción sigue denominándose Escuela de Periodismo Círculo de la Prensa en su propio sitio web y en la publicidad. Una vez más la justicia obtiene resultados que pueden ser formalmente legales pero resultan a todas luces injustos.
Así Padula Perkins resulta víctima de una gran injusticia, no solo en lo material sino en el daño moral. Dañado en sus ilusiones, frustrado en la recepción de un premio que obtuvo y no hace sino morir en la desidia y la evasión de responsabilidades, el periodista Padula Perkins es escupido en la cara por sus colegas de la Escuela de Periodismo Circulo de la Prensa que no intentaron jamás conciliar posiciones en pacto de caballeros, dentro del marco de la ética profesional. Tamaña injusticia, que se agiganta a través de los años, produce un enorme daño moral personal y colectivo a la gente de prensa y subsistirá como una afrenta, una verdadera página negra, en la historia del periodismo argentino en tanto no se cumpla con lo pactado, es decir en tanto no se abone a Padula Perkins el monto adeudado y actualizado, se le entregue el certificado que acredite el mérito y se le haga un acto público de desagravio.

Jorge Eduardo Padula Perkins

Artículo aportado por la alumna Carolina Paula Ríos
5º grado del IEM

martes, 22 de abril de 2008

¿Quieres enseñar a leer a tu hijo de 3 años?


Los libros son la puerta de entrada a todo un mundo de conocimiento y fantasía. Por eso cuanto antes podamos penetrar en ese universo mucho mejor. Enseñar a leer a nuestro hijo antes de que aprenda en la escuela no es ni descabellado ni temerario: él puede aprender a leer si nosotros le ayudamos y nos lo pasamos bien haciéndolo. Además, vivir el descubrimiento de la lectura con nuestro hijo es una experiencia muy satisfactoria que estrechará los lazos afectivos de todos.

"A los niños les enseñan a leer en el colegio… ¿por qué vamos a enseñarles en casa?", "Ya tendrán tiempo de aprender a leer cuando les enseñen con seis años". Son comentarios que oímos decir a la mayoría de la gente.Ciertamente, el aprendizaje de la lengua escrita suele darse en las escuelas a partir de los cuatro o cinco años en los mejores casos, concretándose las habilidades lectoras entre los seis y los siete años.

¿Y por qué no antes…?Los bebés aprenden a hablar, a andar, a correr, a relacionarse con el mundo a lo largo de los tres o cuatro primeros años de vida. Sus capacidades psicofísicas se lo permiten. De la misma manera pueden aprender a leer. Lo único que tenemos que comprobar es que nuestro hijo tenga la madurez evolutiva necesaria para poder incorporar este aprendizaje, en principio complejo.En el aprendizaje de la lectura intervienen diferentes áreas situadas en los dos hemisferios cerebrales: la que ve los símbolos, la que los reconoce, la que les otorga significado, la que oye las palabras y la que las reconoce. Para que el niño pueda aprender a leer, todas estas áreas deben poder establecer conexiones entre sí mediante las ramificaciones nerviosas de las células cerebrales que las integran. Para que estas conexiones se realicen adecuadamente, estas células (neuronas) deben estar revestidas de una vaina de mielina que las aísle eléctricamente.El proceso de mielinización de las neuronas se da durante toda la infancia, pero alrededor de los dos años de edad las conexiones básicas ya están establecidas y las áreas anteriores interconectadas. Podemos entonces afirmar que a partir de esta edad, el desarrollo cerebral del niño le permite incorporar la información lectora recibida y otorgarle significado.De hecho, si un niño de tan sólo 18 o 20 meses le señalamos una etiqueta de "Coca Cola" o una tapa de su yogur habitual nos dirá 'lo que pone' casi de inmediato: está reconociendo unos símbolos escritos en un contexto concreto. Ese es el primer paso para la lectura. Y los dos años son un buen momento para empezar.Lo que el niño de esta edad necesita para poder asomarse al mundo de la lectura es disponer de las imágenes adecuadas, suficientemente grandes y atractivas (la letra de los cuentos y de los libros es demasiado pequeña) como para captar toda su atención. Las letras grandes, el color rojo para empezar y el entusiasmo comunicado por el padre o la madre, son ingredientes suficientes para motivar al niño en la adquisición de la lectura.Los padres podemos reinterpretar y ofrecer el lenguaje escrito a nuestro hijo de manera que adaptemos la información necesaria. Para que aprenda a leer debemos tener siempre en cuenta:

Los intereses del niño: temas que le motiven.

Sus necesidades y capacidades madurativas: la información debe seguir unos criterios de tamaño y letra adecuados.

Sus características específicas para el aprendizaje: la repetición diaria de los grupos de palabras, sesiones cortas pero frecuentes, etc.

Una actitud de entusiasmo, buen humor y confianza en las capacidades del niño por parte de quien lleve adelante el programa de lectura.

El niño aprende a hablar aparentemente sin esfuerzo. Por el mero hecho de estar inmerso en un ambiente lingüístico concreto, logra interiorizar y utilizar correctamente no sólo las palabras sino también las estructuras lingüísticas, ésas que nos dieron tanto la lata en las clases de gramática.¿Cómo logra un niño acceder a un aprendizaje tan complejo como el lenguaje de forma tan sencilla?Básicamente por cuatro motivos:

1. Porque se encuentra en una etapa especialmente sensible para la adquisición del habla.

2. Porque la repetición constante de palabras que nuestro hijo oye a su alrededor, le permite pasar de los primeros sonidos (balbuceos) a las primeras palabras 'papá', 'nene', luego a las palabras con valor de frase 'pan' (quiero pan), pasando por los pares de palabras 'mama ven' (mama ven conmigo a jugar) hasta llegar a las frases simples, a las más complejas y al dominio más o menos competente de una o más lenguas habladas.

3. Porque las respuestas de entusiasmo que recibe de las personas que le rodean cuando logra articular una palabra, le animan a construir sus primeros intentos de frases. Ejercen de estímulo positivo para continuar aprendiendo.

4. Porque el uso del lenguaje se convierte pronto en una necesidad para comunicarse con las personas y consigo mismo.Este método de aprendizaje de la lengua materna es el mismo que utilizaremos para enseñar a nuestro hijo a leer a partir de los 2 o 3 años.

Está basado en la repetición de las palabras que forman el vocabulario básico y habitual de nuestro hijo, y del estímulo positivo y el uso de la lengua escrita para contar y aprender cosas. El niño recibirá, a través de unas cartulinas que confeccionaremos a las que llamaremos BITS DE LECTURA (unidades de información), una imagen global de la palabra como unidad coherente y significativa que podrá memorizar, reconocer y reutilizar en diferentes contextos a medida que avanza el programa.

Las ventajas de la lectura en edades tempranas son considerables:

Por un lado, la lectura es la puerta de entrada al mundo del conocimiento y de la imaginación.

En ningún caso estos niños son problemáticos sino todo lo contrario. El problema no es empezar a leer pronto sino tarde.

El niño con una gran competencia lectora se siente más seguro de sí mismo, más motivado para el aprendizaje y, por supuesto, más capaz para enfrentar el aprendizaje de la lengua escrita.

Tal vez la mayor ventaja de enseñar a leer a un hijo pequeño sea la intensa relación que se establece entre el padre o la madre y el niño al compartir una situación de aprendizaje que ampliará las posibilidades creativas e imaginativas del niño, así como mejorará en gran medida su autonomía personal (podrá adentrarse en el mundo de la fantasía escrita cada vez que lo desee).

Como madre con hijos que han leído a edades tempranas puedo decir que para ellos era extremadamente gratificante leer de forma autónoma, poder leer a sus hermanos o amigos las cosas que les interesaban y, en cuanto al concepto que de ellos mismos tenían, su seguridad en sí mismos y su valía para el aprendizaje escolar tuvieron mucho que ver con su gran competencia lectora.

En ningún momento, para ellos, supuso un problema saber leer desde pequeños.Autora: Carmen Herrera GarcíaProfesora de Educación Infantil y Primaria© Copyright Solohijos 1, S.L.http://www.solohijos.com/html/articulo.php?idart=83

También pueden interesarte estos artículos:
La lectura contagiahttp://www.mentat.com.ar/la_lectura.htm
Lectura intencionalmente significativahttp://www.mentat.com.ar/lectura_significativa.htm
Métodos inadecuados para empezar a leerhttp://www.mentat.com.ar/metodos_lectura.htm


Artículo publicado por Marcelo Ricardo Hawrylciw
Editor del blog de Periodismo Escolar

domingo, 13 de abril de 2008

La importancia del Ajedrez en los chicos


Para algunos el ajedrez será un juego o entretenimiento, para otros ciencia o arte, o una unión de todos estos aspectos o factores.

A mi entender la definición acabada de lo que es el ajedrez la brindó José Raúl Capablanca en su libro “Lecciones Elementales”, quien dijo que “El ajedrez es algo más que un juego. Es una diversión intelectual, que tiene algo de arte y mucho de ciencia. Es también un medio de acercamiento social e intelectual; el ajedrez es en el orden intelectual lo que el deporte en el orden físico; un medio agradable de ejercitar la parte del cuerpo humano que se desea desarrollar.Además, desde el punto de vista social, los iniciados tienen el resto de su vida una diversión útil para pasar alegremente muchas horas, y sirve como pocas cosas en este mundo para distraer y olvidar momentáneamente las preocupaciones de la vida diaria”.
El ajedrez, gracias a sus características lúdicas e intelectuales, es un recurso pedagógico apropiado para ayudar a que niñas y niños desarrollen múltiples habilidades mentales que, sin duda, optimizarán sus procesos de aprendizaje. Solamente esta cualidad comprobada del ajedrez, ya justificaría el intento de incluirlo dentro del aula de clases y hacerlo accesible a todos los alumnos a partir de los primeros años, momento privilegiado para colocar las bases de una formación integral. Colocar el ajedrez al servicio de la educación no sólo tiene como finalidad desarrollar el arte de pensar sino también cultivar valores. Dada sus propiedades es un escenario ideal a través del cual el maestro puede continuar la sana construcción del mundo interno de los niños.
El Ajedrez es un medio para desarrollar habilidades mentales:
Atención.
Imaginar, Proyectar, Recordar.
Pensamiento Abstracto.
Percepción.
Planeación.
Rigor mental.
Análisis sistemático.
Tomar decisiones.
Pensamiento crítico.
Aprender a partir del error.
Pensamiento Hipotético.
Memorizar Codificar, Decodificar.
Pensamiento Creativo.
Modificar o reafirmar el pensamiento.
Enseñamos Valores a través del Ajedrez:
Respeto.
Responsabilidad.
Acatar Normas.
Cortesía.
Aprender a ganar o perder.
Humildad Preseverancia.
Disciplina Tenacidad.
Paciencia Autocontrol.
Tolerancia Amistad.
Relación Padres e Hijos.


Por Marcelo Ricardo Hawrylciw
Editor del Blog de Periodismo Escolar