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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Cementerio municipal de Avellaneda, el paraíso de la corrupción

cementerio-de-Avellaneda-entradaEl cementerio de Avellaneda, fue creado en 1876, para albergar en su descanso final a los vecinos, lo que lo transforma en uno de los más antiguos del conurbano bonaerense. 

En sus ya centenarios años, el cementerio no ha tenido paz, y desde las denuncias de los visitantes por robos a tumbas, robos a mano armada, profanaciones, venta de esqueletos, venta de bóvedas y “arreglos” para ubicar cuerpos, se suman denuncias por hechos de corrupción. Se han publicado en los medios de prensa las denuncias más impensadas como ser el hecho de que se utilizaron mármoles de placas para la construcción de pisos de comedores o jardines de infantes, robos a la dirección del cementerio que fueron entregas de “muchachos” a los que se les contrato para darles una mano. 

Negocios con las funerarias, cobros indebidos, sectores para desarrollar actividades delictivas, entre las que los vecinos denuncian, desarme de autos, ejercicio de la prostitución, venta de drogas. No hay político que se anime a “poner las manos en el fuego” por quienes han pasado por el cementerio municipal. Todos se acusan, pero a la vez nadie quiere dar precisiones, tal vez porque aún hay muchos en la función pública que deberían tener que dar muchas explicaciones. Todo es tan asombroso que entre las anécdotas de algunos trabajadores se menciona a uno de los curas que solía perder la mirada en las curvas de algunas empleadas. 

Como era de esperar, muchas de las denuncias debieron esperar varios años para trascender en los medios de prensa, ya que los negocios del cementerio involucraban a gente “pasada”, al punto que en una de las intervenciones, donde la dirección tenía dos “jefes” la secretaria de uno de estos sufrió una intimidación por parte de dos motociclistas que la humillaron y hasta le cortaron el cabello a modo de “mensaje mafioso”. 

El concejal José Alessi, era uno de los pocos que se animaba a denunciar hace ya años el abandono del predio del cementerio, y los problemas no eran muy distintos de los actuales, inundaciones, robos, manejos de las ubicaciones y algunos negocios con mutuales o privados que disponían de lo público para sus ganancias. Fue también el que por el año 2009 denunció la utilización de mármoles en los pisos del jardín de infantes CAEM 123 de Villa Corina.  

Una de las fuentes consultadas nos mencionó a un concejal que trabajó en el cementerio y del cual los compañeros no tienen un buen recuerdo, Rodrigo Galetovich, quien llegó a trabajar apadrinado por su padre y su tío ambos funcionarios y que dicen aprendió rápido de la mano de “chirola” un histórico capataz y delegado del sindicato de trabajadores municipales. Consultada la base de datos judiciales, se pueden encontrar una infinidad de demandas promovidas contra el municipio de Avellaneda, desde resarcimientos por daños y perjuicios hasta demandas penales, en las que curiosamente el municipio, alega negligencia por parte de sus empleados en las demandas civiles y deslinda responsabilidad en los delitos de investigación penal. De la lectura de algunas de las demandas surgen hechos como el de superposición de féretros, pérdidas de restos óseos, de cuerpos, cobros indebidos, hurtos y robos de piezas ornamentarías. 

El 1 de noviembre del 2006, el diario Perfil, levanta una nota del diario Infosur, de Florencio Varela, que saca a la luz denuncias de vecinos y concurrentes al cementerio que incluso pudieron entrevistar al director del cementerio Francisco Peralta, quien reconoció la veracidad de las denuncias, al igual que la vicedirectora Elena Fernández, en ese momento los vecinos hasta anunciaban cortes de calles para que se tengan en cuenta los reclamos.

Más cerca en el tiempo, desde la llegada al cementerio de Silvia Cantero, ex concejal y actual esposa de Claudio Yacoy secretario de Derechos Humanos del municipio, las cosas parecían se podían encausar, y desde El Sindical Radio, entrevistamos a la directora, y le dimos nuestro apoyo en su gestión confiados en que ella venía a generar un cambio, con el apoyo de su esposo, la agrupación política que ambos conducen y el apoyo municipal, se hicieron trabajos de limpieza y mejoramiento del edificio, pero al parecer, todo duró muy poco, digamos que sirvió para unas fotos y publicar estos trabajos.

A las denuncias anteriores, se sumaron denuncias que vinculaban a la dirección del cementerio con rituales umbandistas, hecho confirmado por un conocido concejal, que incluso recibió fotos de una ceremonia, en una pelea que desde el entorno del matrimonio de funcionarios dijeron se trataba de una pelea con un Pae del que no supieron explicar los motivos para inculpar a Yacoy y Cantero con este tipo de denuncias. La realidad actual es que el cementerio sigue teniendo los mismos problemas de corrupción y de abandono. 

Se ha llegado al extremo de la impunidad, cuando no hace mucho un equipo de periodistas de América fueron a realizar un informe sobre el estado actual del cementerio y se veía como flotaban los cajones, la suciedad y los riesgos de contaminación para visitantes y trabajadores, y quedó filmado y expuesto en la televisión pública las amenazas de un grupo de empleados del cementerio, es decir, empleados municipales.

A pesar de ello, nadie sancionó a los involucrados o brindaron un comunicado oficial. El máximo responsable del cementerio municipal es el secretario de gobierno y seguridad Pablo Vera, un funcionario al que varias de sus direcciones no dejan de producirle dolores de cabeza y dejarlo en la mira por sus deficiencias y denuncias.

Incluso el miércoles 25 de julio del 2012, la concejal Maia Lata promocionaba una reunión con los directivos del cementerio para contar que en la misma la directora Silvia Cantero les comunicó que se habían perimetrado con alarmas los paredones, colocado cámara de seguridad que funcionan y se monitorean las 24 horas y que lo restante se iba a ir haciendo, propuso la concejal que el cementerio tuviera un vehículo para trasladar a las personas mayores con dificultades motrices, pero dejaron la propuesta para más adelante ya que todo se invertía en las remodelaciones, la realidad es que el cementerio sigue teniendo partes deplorables, que se le dio una lavada de cara y si la concejal realmente tiene esa buena inquietud podría pedirle al intendente Ferraresi que asigne uno de los tantos vehículos que posee el municipio, algunos como los que usa la propia concejal por el solo hecho de ser una “aliada” política.

Por el lado de la memoria y los derechos humanos, fueron varios los miembros que remarcaron el papelón de Jorge Ferraresi y Claudio Yacoy cuando derribaron el muro histórico del sector 134 y realizaron algunas reformas. Son muchos los vecinos que se han manifestado en las redes sociales haciendo denuncias por la situación del cementerio, algunos por los años de residencia en el partido se conocen con Yacoy, una de esas familias, tuvo que dejar de hacer comentarios cuando recibieron la visita de una conocida “puntera” de Sarandí, que se la conoce como “Lita” ya que les sugirió que no sigan metiéndose con el secretario de derechos humanos y con las críticas al cementerio. Solo en un municipio como Avellaneda, pueden ocurrir estas cosas, y que tengamos un cementerio que se ha transformado en un emblema de corrupción, sobre el que incluso han tenido responsabilidad algún que otro ex secretario de gobierno que ahora formará estudiantes de abogacía en la UNDAV, sí, aunque usted no lo crea.

Como siempre, invitamos a los mencionados a realizar su descargo, a presentarles las pruebas recogidas y las fuentes, solo se preservan las fuentes que han brindado testimonios, el resto, constituye información pública de distintos organismos. 

Seguimos trabajando, seguimos investigando, gracias a todos por la confianza.

   

 Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

martes, 4 de febrero de 2014

Parrilla El Tano, un ícono de la impunidad

01-el-Tano-humo La conocida Parrilla El Tano del partido de Avellaneda, es un ícono del lugar, conocida por el boca en boca, respecto a lo accesible de sus precios, a la atención del consumidor en cuanto se lo sacia con las carnes y provoletas hicieron de este lugar un punto elegido para celebrar encuentros de amigos, cumpleaños, reuniones familiares o simplemente una salida en pareja. Hay dos parrillas pertenecientes a la familia, una se encuentra en la localidad de Dock Sud, en la Av. De Benedetti 2100 y la otra en la Av. Güemes 567, a tan solo 15 minutos de la Capital Federal y a metros del Shopping Alta Avellaneda. 

Nos vamos a ocupar en esta primera nota de la parrilla de la Av. Güemes 567, la más cercana al Palacio Municipal, a tan solo 300 metros a pesar de lo cual, las supuestas intimaciones del municipio al dueño del local se demoran por meses para llegar y los inspectores parecen no ver todas las irregularidades que están visibles, el lugar es atendido por Fabio Caschetto y su mujer, a veces lo ayuda su padre, el fundador del Tano.

Funciona desde el 2001, una época en la que muchos vieron cerrar sus negocios pero con la ayuda de algunos funcionarios, la parrilla fue creciendo, así, hoy la página en Facebook del lugar posee 16.168 me gusta y como muchos de los lugares que funcionan irregularmente en Avellaneda, para gran parte de los asiduos concurrentes es el mejor lugar de la zona sur.

Lo que pocos parecen percibir, tal vez por la misma conducta egoísta de toda persona, es que el éxito del negocio, se sustenta en no respetar las normas mínimas vigentes y en el hecho de que corrupción mediante, quienes concurren al lugar pueden gozar de la inmunidad que por un rato da el hecho de comer allí.

Autos mal estacionados complicando la circulación de los que utilizan la Av. Güemes, autos sobre las veredas, sobre el boulevard, en doble y triple fila, en las ochavas, y la ausencia de las grúas municipales que están a solo metros del local. Pocos saben, que esos mozos y chicas tan agradables que trabajan allí no se encuentran debidamente registradas, son trabajadores en negro.

Por tal motivo nos pusimos en contacto con la delegación de UTHGRA y solicitamos comunicarnos con el Secretario General Sasprizza Laura, para saber los motivos por los cuáles no se ha controlado la parrilla y las condiciones laborales de los empleados, pero a diferencia del Secretario General del SECLA Avellaneda, Pedro Orlando Machado que se comunicó con nuestro multimedios, nadie se hizo cargo de la consulta, a pesar de conocer exactamente el lugar, ¿por qué será?. 

Uno de los requisitos que deben cumplir los comercios con más de 3 empleados, es el de poseer vestuarios independientes, es decir, para hombres y mujeres, algo que nunca tuvo la parrilla. 

Nos comunicamos con el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, delegación Avellaneda, ubicado en la Av. Mitre 2718, teléfono 4203-1547, mail: davellaneda@trabajo.gba.gov.ar, para consultar con su titular el Dr. Cousirat Ricardo Gustavo, respecto de las quejas de algunos empleados en cuanto no se realizan inspecciones sin aviso por precariedad laboral y que cuando se hacen las pocas inspecciones, son avisados y a los empleados se les pide que se queden en la zona hasta que termine la inspección, primero nos informaron que el Dr. recién se retiraba y luego que en un rato volvía de una audiencia, ¿cuál será la verdadera información?

Lo concreto es que nadie se puso en contacto como nos aseguraron y así es como existen negocios que exitosos poseen un “amparo” de algunos funcionarios.

Para describir un poco que viven los que concurren a la parrilla voy a referenciar un artículo periodístico de José Totah un colega invitado al lugar y que lo describe así: “En el salón entran unas 200 personas, acomodadas en mesas largas que se separan apenas un poco para dividir los grupos, aunque pareciera que todos están hermanados por la misma pasión, como si se tratara de una kermesse, una tribuna en la cancha o una cena de fin de año en un club. Casi siempre, después de medianoche, ponen música y todos bailan con todos en este merengue social. Afuera esperan unas 50 o 60 personas más, en un tumulto que parece la entrada de un show del Indio Solari. En horas pico la espera es de por lo menos una hora y media. Y nadie se queja.” “Pasan las horas y el salón se va hundiendo en un vapor que impregna la ropa. Hasta el piso se vuelve resbaloso y uno se siente en “Patinando por un sueño”, aunque en este caso sería “Patinando por un matambre”. 

No lo dice quien escribe este artículo, lo dice un periodista al que se invitó para destacar el lugar y promocionarlo, un periodista que tentado por la comida y la atención pasó por alto el riesgo de que 200 personas no podrían jamás ser evacuadas por la entrada a la parrilla, entrada que fue modificada sin al parecer un control municipal, ya que las dimensiones de la misma no son las mínimas obligatorias en este tipo de comercios, tampoco el periodista tuvo en cuenta que esa grasa que siente patinar bajo sus pies, no debería estar en el piso, que además de ser suciedad, es inflamable.

En cualquier comercio del rubro alimenticio, la limpieza es un requisito que no se puede pasar por alto, y basta con concurrir a la parrilla, y ver al mismo personaje que interpreta el Tano, con su gorrita con visera todo sucio y transpirado, puede parecer muy trabajador pero hace tiempo que está lejos de ello, basta sacar una simple cuenta para entender los números que dan una recaudación, ya que esos 200 se renuevan en una noche, entonces bien podría tener bien registrados a los empleados, invertir en mejorar las condiciones edilicias y la limpieza, adecuar el local a los requisitos de seguridad, higiene y prevención contra incendios, invertir en la acústica del salón para que la música no perturbe a las casas linderas.

Una lectora del medio, nos advertía sobre la suciedad, la presencia de cucarachas y otros insectos, pero puntualmente nos dejaba un comentario muy cierto, “no va a pasar nada hasta que alguno se intoxique mal, y espero no sea una criatura.” Y es verdad, muchas personas concurren con criaturas.

Es en estos lugares disfrazados de “populares” donde no siempre todos disfrutan de esa cercanía obligada por la falta de espacio y el deseo de meter más gente de la que debería que es común en estos comercios de Avellaneda, todos quieren explotar sin mucha inversión cada centímetro, ya tuvimos el ejemplo de El Almacén de Gerli, quien durante años recaudó amparado por corruptos funcionarios municipales, no pagaba las deudas y hasta tenía un Nextel pagado por el municipio para su uso personal. Luego de nuestra investigación, el municipio pudo cobrar las deudas para poder habilitar en tiempo record el lugar, resta saber que van a hacer con el tema de los shows, pero era evidente que teníamos razón, porque nos dedicamos a investigar.

Lamentablemente, existe una cultura “chatarra” donde muchos piensan con la panza antes que con la cabeza, y creen que porque en el Tano se come por unos pesos hasta vomitar o empacharse, el lugar es lindo y debe ser cuidado, cuando en realidad hay que cuidar la vida y respetar las normas. Adecuar su negocio no es un problema económico para el Tano, pero para qué gastar si nadie se lo va a exigir.

Funcionarios, tanto municipales, como de los ministerios que deben controlar, policías, todos parecen volverse ciegos y no ver lo que está frente a ellos, es como sí un chorizo, un pedazo de carne los hipnotizara y otros, esos que hace tiempo ya no deberían estar en la función pública, alaban las “coimas” del Tano.

En la investigación periodística el propio responsable de la Dirección de Habilitaciones Comerciales Juan Domingo Perón reconoció irregularidades en la habilitación del comercio que ya lleva varias reformas hechas, incluso mencionó que se redacto una intimación, que pasados los meses parece no llegar nunca.

Pudimos contar con el testimonio de dos vecinos Hugo y Daniela preocupados por las molestias e inconvenientes que se genera con la parrilla, que van desde colas de personas en las puertas de sus domicilios, hasta la inseguridad, en exclusiva, pudimos ver el terreno vacío que ocupó el Tano para llevar allí la basura y apilar los cajones de las verduras que se apilan de forma peligrosa contra la pared de la casa vecina, cuyos ocupantes temen un incendio. 

En el mismo terreno se mezcla, la grasa, la comida para tirar, roedores, y por si fuera poco, el desagote del pozo ciego está en este terreno con una conexión clandestina. Las parrillas nuevas incluso están sobre un espacio que no le pertenece y la campana del asador además de estar colocada en forma precaria, no cumple con la altura mínima para no afectar a los vecinos con el humo. 

Nos comentan vecinos que muchos ya hoy desistieron de las quejas y las denuncias ante la impunidad con la que se maneja el dueño, relatan peleas donde frente a los policías que cuidan la zona se golpeó muy fuerte a jóvenes y estos no actuaron, llamados a la Dirección de Tránsito para pedir una grúa que remueva el auto estacionado en la vereda frente a su puerta y que cuando se les decía la dirección no concurrían. 

Presentaciones en el municipio sin resultados e inspectores que en lugar de hacer su trabajo le informaban al Tano que vecinos lo habían denunciado. Amenazas de Fabio y hasta golpes con vecinos y clientes, pero la policía siempre ausente, llamados a la comisaría 1ra. que nunca tuvieron recepción positiva.

Indignación e impotencia es lo que sienten los vecinos, no se puede vivir sintiendo que un tipo porque recauda buen dinero con su negocio puede hacer lo que quiera. Incluso comentan que no les quisieron tomar la denuncia en la Defensoría del Pueblo de Avellaneda a cargo del Dr. Sebastián Vinagre. 

Pasaron varias gestiones municipales y a pesar de todo lo descripto, siempre han mirado para otro lado a la hora de controlar, pero conocen todos muy bien el lugar y a su dueño. 

Como se ve en el video, hasta se encuentra “colgado” del alumbrado público con un cable pelado lo que es un riesgo de vida para cualquiera que pase caminando por el lugar, también se ven cables pelados en el medidor, algo irregular, y que los vecinos denuncian lo conectan los mismos de EDESUR S.A. que él conoce e invita al lugar.

Hay responsables, desde el municipio hoy sumamos al Intendente Jorge Ferraresi a quien le hemos cursado una presentación anterior a la nota, hemos advertido los riesgos de una tragedia, con lo cual no podrán decir que no sabían lo que ocurría, el Secretario de Gobierno y Seguridad Dr. Pablo Vera, responsable de los inspectores y varias de las dependencias que tendrían que fiscalizar, el Secretario de Obras y Servicios Públicos Ing. Ariel Alejandro Lambezat, el Secretario de Salud Dr. Luis Parrilla, el Secretario de Legal y Técnica Dr. J. Mariano Maltese y el Jefe Distrital Comisario Inspector Canosa, de quien dependen los móviles de Protección Urbana y los patrulleros de la comisaría 1ra.

En este primer informe señalamos y denunciamos las irregularidades, esperamos que los funcionarios que no tengan participación en esto cumplan con su trabajo y no existan más dilaciones en hacer que este comercio se ajuste a los normas. 

Los vecinos tenemos un HCD (Honorable Concejo Deliberante) que esperamos que sus miembros hagan honor al hombre y se interesen en que no siga repitiéndose esta irregular situación por el bien de los vecinos de Avellaneda, de los trabajadores de la parrilla y de los que nos visitan confiados en que si un lugar tan visible y popular funciona es porque debe cumplir con todas las normas, más cuando está a metros del Palacio Municipal y es visitada por casi todos los funcionarios y políticos locales.

 02-parrila-Tano-mugre 03-parrila-Tano-mugre-acumulada 04-El-Tano-Fabio Por 

Marcelo Ricardo Hawrylciw
Editor General del Multimedios El Sindical

viernes, 16 de agosto de 2013

Remises en Avellaneda, un viaje a la aventura

Remises-las-24-hsEste medio suele recibir inquietudes, denuncias y reclamos de nuestros lectores, donde suelen aportar datos que una vez chequeados se transforman en investigaciones periodísticas, muchas veces en el transcurso de la misma nos encontramos que la expectativa de mínima supera a la de máxima y es donde les pedimos paciencia antes de publicar para poder tener un panorama más completo de la realidad que rodea a esas denuncias.
 
Avellaneda, como muchos municipios del conurbano, tiene una amplia oferta de remises, muchos de los cuales no se encuentran en las condiciones técnicas y de limpieza para el servicio que ofrecen, incluso algunos suelen circular con pasajeros sin contar con seguro alguno, registro habilitante o bien sin registro, lo que demuestra la impunidad y la falta de control municipal al respecto, en un hecho que no es menor, ya que a diario son miles las personas que recurren a los remises para sus traslados.
 
Muchas de las agencias, especialmente las que no están en el centro del partido, sino en los barrios periféricos a zonas de clase media baja o asentamientos, poseen vehículos que parecen salidos de alguna película del día después, es decir, sucios, chocados, armados con partes de distintos colores o bien simplemente con los motores fundidos contaminando por demás y generando elevados ruidos que afectan a la salud y calidad de vida de los vecinos, en lo que se denomina contaminación ambiental sonora o acústica.
 
Esta amenaza concreta que a diario se puede observar en los barrios, parece pasar invisible frente a los funcionarios municipales, algo curioso, porque si hay algo que caracteriza esta gestión es la cantidad de móviles circulando, más los particulares con carteles al servicio de X dependencia municipal.
 
Días pasados en Jefe de Defensa Civil, nos refería el elevado número de accidentes automovilísticos que se dan a diario en el partido, las esquinas más peligrosas y uno no puede omitir pensar que si de prevención se habla, se hace necesaria una campaña de relevamiento de las unidades que prestan servicios como remises, sus condiciones y proceder a clausurar las agencias que no tengan habilitación o autos con los requisitos mínimos, además del secuestro de los vehículos que se encuentren en condiciones de no brindar el servicio de remis, ya que muchos ponen en riesgo no solo a los pasajeros, sino también a terceros.
 
Quien brinde un servicio en el cual traslade personas y por ende tenga en sus manos vidas, debe como mínimo acreditar ser una persona responsable para dicha tarea, nadie puede creer o evaluar que quien conduce un vehículo sin estar en condiciones óptimas, sin seguro, sin registro habilitante, sin habilitación, sin inscripción, y sin abonar multas, pueda tener una conducta diferente frente a un accidente.
 
Algunos dirán que desde el municipio apuntan a la inclusión de los que no pueden ingresar al mercado laboral y quieren trabajar que las cosas sean fáciles. No se pretende que estos choferes sean futuros desempleados, pero sí que tengan la responsabilidad de cumplir con mínimos requisitos para bien de todos, incluidos ellos mismos.
 
Muchas veces la gente al subir a un remis solo se fija si está limpio y a veces ni eso, pero no piensan que esos autos con puertas que no cierran bien, con asientos que se mueven, sin cinturones de seguridad, con parabrisas rotos, etc. los están exponiendo de forma grave y hasta los están estafando en el servicio.
 
A nadie escapa y mucho menos creemos al municipio, que algunas agencias que tienen varios vehículos en pésimas condiciones no se preocupan en invertir porque son el medio ideal para algunos delincuentes de movilizarse, sea para realizar algún cobro, comprar drogas o viajar sin mostrar sus vehículos.
 
Durante la investigación periodística, varios choferes entrevistados comentaron la "coima" que deben abonar por semana a la policía para que no pase a controlar los autos y los choferes, ¿les suena la palabra inseguridad?.
 
Preocupados por esta realidad, le pedimos a los lectores, a los vecinos que nos acompañen a mejorar esto, que nos envíen información, fotos, lo que consideren que debe ser puesto en conocimiento de las autoridades. Impulsaremos un pedido de informes al respecto y seguiremos informando, por ahora, tomen nota de todo, porque tal vez muchos no sepan que ante una eventual demanda por daños y perjuicios, el haber ascendido a un vehículo con claras características de no estar en condiciones, reduce en un 50% la pretensión, cuídese, haga valer el pago de su viaje.
 
 
Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

domingo, 26 de agosto de 2012

Celulares en las cárceles bonaerenses

En lo que va del 2012, el SPB (Servicio Penitenciario Bonaerense) registra un elevado número de evasiones de sus unidades, curiosamente de las que son denominadas como de máxima seguridad y régimen cerrado, demostrando que a la falta de una eficiente política penitenciaria, la acompaña una dañina y constante corrupción en sus efectivos, sin distinción de grados. También acompaña este crecimiento el número de muertes de internos, siendo la mayoría de las mismas en el 2012, internos que habían denunciado hechos de corrupción, robos, homicidios y amenazas por parte de los agentes penitenciarios.
 
Es ya de público conocimiento entre los que desarrollan tareas que se vinculan con el Servicio Penitenciario, que existen irregularidades en todas las cárceles del mundo, la corrupción en estos espacios y los abusos son algo casi obligado. La diferencia con las cárceles del SPB, radica en el tipo de connivencia y “favores” que requieren los penitenciarios. Como en la vida misma, no todos son iguales ante la Ley, y tampoco todos son iguales en las unidades penitenciarias, los favores se “pagan” o se “negocian”, así, los de mayor poder adquisitivo pueden rentar una cómoda celda, los más pobres deberán someterse a otras concesiones, como ser favores sexuales de sus familiares para con personal del servicio, así, unos y otros obtienen ciertas venias para ingresar elementos y comidas no permitidos, entre los que mayoritariamente se dan las pastillas, drogas, celulares, equipos electrónicos y hasta armas.
 
Los controles en la seguridad de algunas unidades penitenciarias son prácticamente ineficientes, por citar un ejemplo, la Unidad 40 de Lomas de Zamora, tiene uno de los peores servicios de control de ingreso y requisa, con casos de personas que ingresan con otras identidades a la unidad y la existencia de un elevado número de internos con equipos celulares, teléfonos que usan sin temor a ser descubiertos. Allí, a diferencia de la creencia popular de que los procesados y detenidos por causas de drogas son mal vistos, estos, en esta unidad, suelen gozar de varios privilegios, una por el dinero que suelen contar gracias a su actividad delictiva y otra porque dentro del mismo SPB, hay efectivos adictos.
 
Esta situación se repite en otras unidades del SPB, incluso en Florencio Varela, a pesar de los escándalos protagonizados en estos meses, son muchos los internos con celulares, durante la investigación periodística, este medio, consulto a algunos ex convictos, detenidos, familiares y personal penitenciario, con la intención de conocer si además del uso que cualquiera le da al celular los internos los utilizaban para los conocidos “secuestros virtuales”, grande fue la sorpresa, al saber que se les facilita la tenencia de celulares a los encargados de proveer de drogas y otras sustancias a internos y a algún que otro penitenciario.
 
La problemática no es nueva, lleva ya unos seis años de estudios y medidas tendientes a tratar limitar el ingreso a las cárceles de teléfonos celulares, ya por el año 2008, el Procurador Penitenciario de la Nación Francisco Mugnolo, refería "Está absolutamente prohibido de que tengan celulares, hay que hacer controles con profesionalismo para que no ingrese a las cárceles".

La problemática y la solución en el mundo
 
México, uno de los países donde el narcotráfico ha causado miles de muertes y ha infectado de corrupción a las instituciones que deberían combatirlo, tuvo que invertir en el año 2010, en inhibidores de señales de celulares para así terminar con la tenencia y el uso de móviles para cometer diferentes delitos y dejar fuera del mercado negro a penitenciarios corruptos que venden los teléfonos y cobran una cuota mensual para su tenencia sin molestias, una medida que en nuestro país fue propuesta en diputados pero que a la fecha no prospero por recomendaciones negativas de algunos jefes penitenciarios, que poseen teléfonos públicos en las unidades y restarían eficacia los inhibidores, la realidad, es que mientras los teléfonos públicos pueden ser fácilmente monitoreados, los celulares en las unidades penitenciarias no tienen ningún control.
 
En los EEUU, la corrupción de los guardias y la demanda de celulares llegó a ser un tema de Estado, cuando por el año 2004 un informe reveló que el 50 % de los reclusos poseía por lo menos un celular. Los fines son los mismos en cualquier cárcel del mundo, tráfico de drogas, intimidaciones y hasta asesinatos de testigos, arreglos para fugas, actos de corrupción, y otros delitos.
 
Las medidas adoptadas fueron modelo para otros países, no solo bloquearon las señales de celulares en las cárceles, también algunos Estados como Texas, promulgaron una Ley con penas de hasta 40 años de cárcel a los oficiales e internos involucrados en el tráfico de celulares.
La pésima gestión Scioli-Casal
 
La política penitenciaria que lleva adelante el Gobierno Provincial, con el Gobernador Daniel Scioli y el Ministro de Seguridad y Justicia Ricardo Casal, se puede definir como olvidable teniendo una opinión generosa.
 
Por un lado, informes del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), advertían que existía un elevado porcentaje de procesados detenidos en unidades carcelarias, de los cuales el 83% terminaban siendo absueltos en oportunidad de llegar a un juicio oral, estadísticas oficiales, reforzaban esto al indicar que solo un 13% de los sometidos a juicio eran condenados y un 4% restante no llegaba al juicio por distintos motivos.
 
Las denuncias por malos tratos, tormentos e incluso graves violaciones a los derechos humanos no disminuyeron durante esta gestión como ya mencionamos y por el contrario, algunos hechos denunciados han tenido un correlato brutal y sádico, donde un interno fue golpeado, violado, quemado y dejado agonizando hasta su muerte. Lo peor, fue que en el juicio oral ningún efectivo recibió condena porque durante los minutos que duró el tormento y asesinato, alguien desconectó por ¿error?, la cámara de seguridad que enfocaba la celda. Internamente se había informado que el interno que había denunciado a personal del SPB, y que debía estar a resguardo, tuvo una inexplicable parada en la Unidad Nº 29 de máxima seguridad de Melchor Romero, de La Plata donde fue asesinado, a pesar que se trato de presentar como un suicidio. Así el asesinato de Luis Ángel Gorosito quedó impune, y el sistema perverso y corrupto protegido.
 
Ricardo Casal, es un hombre que se supone conoce el paño del SPB, el mismo ingresó a la fuerza en el año 1976, pasó por el escalafón de suboficiales y llegó en el año 1981, mediante Resolución III Nº 787/81 al escalafón de oficiales profesionales como subalcaide, para retirarse en el año 1992 como Alcaide Mayor, para dedicarse a la abogacía. Allí trabajaría en distintos ministerios y con políticos vinculados a la derecha. Es un hombre que la policía bonaerense considera casi un par, y es en ese buen diálogo con la siempre conflictiva y difícil fuerza, que radica uno de los pilares de su gestión, ya que es un funcionario que a pesar de la gravedad del hecho que vincule a la policía o el servicio penitenciario, su cara y su discurso mediático no variara y es capaz de enfrentar las cámara o los medios con un discurso tan correcto como desentendido de su responsabilidad y del gobierno que representa.
 
El único mérito que puede mostrar sin discusión su gestión es el incremento de detenidos en las unidades penitenciarias de la provincia de Buenos Aires, aunque esto no haya mejorado las estadísticas delictivas. Por el contrario este incremento fue acompañado por los actos de corrupción y maltrato a algunos internos. A pesar de su experiencia en la fuerza, esta no se ha visto reflejada en una mejora de las condiciones de detención y seguridad, las fugas, son cada vez más disparatadas e inverosímiles, ni siquiera la convocatoria de una abogada como la Dra. Florencia Piermarini, que con sus jóvenes 36 años traía una trayectoria sin escándalos, terminó sacrificando su prestigio en una gestión marcada por las denuncias que hemos descripto.
 
Conclusión
 
Este medio, tiene dentro de sus objetivos, el informar y el de capacitar en lo que a derechos humanos se refiere, pero no desde una posición extrema, sino desde el respeto y los derechos humanos de todos, entendiendo que no constituye ninguna tutela de un derecho vulnerado el que existan peligrosos delincuentes con accesos a celulares, mientras que muchos de los que se ven sometidos a largos procesos desprolijos deben hacer largas colas para usar los teléfonos públicos, si es que tienen esa posibilidad.
 
En las cárceles como en la vida misma, existen los privilegios y los más bizarros abusos.
Tengo como responsable del medio, la convicción de que una gestión penitenciaria y de seguridad no puede sostenerse a pesar de todo, ya vamos a desarrollar el rol de la policía bonaerense y la justicia, porque existe una enorme responsabilidad judicial en los hechos descriptos en la nota, ya que es una de las funciones de los defensores, fiscales y jueces el visitar los centros de detención. Lejos está el espíritu del constitucionalista plasmado en la Constitución Nacional “ las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquélla exija, hará responsable al juez que la autorice.”
 
Lo peligroso, es que hoy la sociedad también vive en un peligro latente permanente, ya que son muchos los casos conocidos de detenidos que salen a robar, secuestrar, violar y matar, algunos por acuerdos con personal del servicio penitenciario, otros que denuncian ser amenazados por estos si no aceptan delinquir. Ejemplos en la provincia de Buenos Aires, son el de las Unidades de Olavarría, que conforman el Complejo Sierra Chica.
 
Desde este medio hemos cursado varias comunicaciones tanto al Servicio Penitenciario Bonaerense y el Ministerio de Seguridad y Justicia, respecto de varios de los hechos que hemos descripto en la presente nota, sin obtener un recibido, será que ante la abundante prueba y los hechos diarios que involucran a esta gestión, no tienen mucho que decir.
 
Los ciudadanos, merecemos vivir sin miedo y con un riesgo razonable, hoy, sus manos están manchadas de sangre inocente, de muchos que murieron en una cárcel donde no debían estar y de víctimas de delincuentes que no debían salir. Después discutamos la recuperación social, sino todo queda en discursos.
 
 
Por Marcelo Ricardo Hawrylciw